Credibilidad: segundo paso hacia la Presidencia de México en el 2012
(Miércoles 4 de Agosto de 2010
El jueves de la semana pasada comentamos sobre
la GOBERNABILIDAD como primer requisito para ser Presidente de México
en el 2012 y no sólo pasar a la historia como un holograma o una mera
casualidad. Colocamos a la GOBERNABILIDAD como el primer requisito a cubrir
por todos aquellos aspirantes a la Presidencia de la República y por
todos los partidos políticos. Y, si bien es cierto ninguno de ellos
logra ofertarla, el segundo requisito es todavía más lapidario
que el primero. La credibilidad de un gobierno o gobernante tampoco se adquiere
por decreto y menos de la noche a la mañana.
Por donde se vea, observe, analice y busque las
instituciones nacionales -TODAS- se encuentran despedazadas o bien infestadas
por elementos del llamado crimen organizado. Sólo citemos el último
de los eventos donde, a falta de materiales gráficos o video cintas,
no se ha logrado hacer creer a la población en general que el conocido
jefe del narcotráfico Ignacio Coronel se encuentre efectivamente muerto,
aunque tal vez si desaparecido. Al día de hoy, nadie ha visto su cadáver
y menos los siete millones de dólares que, según versiones oficiales,
tenía en su poder el citado jefe de las mafias mexicanas.
El vox populi habla más de un cambio de
identidad al estilo norteamericano que al hecho de una verdadera ejecución,
y más siendo doble en diferentes lugares. Que casualidad que tío
y sobrino resultaron ejecutados, cuando decidieron enfrentar a las fuerzas
del orden. más todavía, por dos certeros plomazos que le dieron
al primero, sin dañarle significativamente la "carrocería".
Esta vez no hubo dólares esparcidos por el inmueble, únicamente
se hablo de maletas repletas de dólares. El recuerdo y las represalias
que hubo después de la ejecución de Arturo Beltrán Leyva
en Cuernavaca, Morelos, igual sirvieron para no excederse con Ignacio Coronel
o su sobrino, uno de sus más cercanos parientes involucrado en el negocio
de las drogas.
La especulación existente en el caso de
Ignacio Coronel toma fuerza por las siguientes razones:
1.- La poca o nula credibilidad del gobierno federal en turno.
2.- Ocurre en un Estado gobernado por el Partido Acción Nacional, igual y como se dio hace años la detención de los hermanos Arellano Félix en un municipio gobernado por el panismo, sólo que esa vez fue en el Estado de Puebla de los Ángeles.
3.- Se da un día antes de la visita del Presidente Felipe Calderón a Guadalajara donde inauguró un estadio de fútbol y,
4.- El capo ejecutado la semana pasada tiene
o tenía una relación directa con Joaquín Guzmán
Loera. Recuérdese que éste último jefe de la mafia está
prófugo desde que se le abrieron las puertas de un penal de máxima
seguridad a principios del gobierno de Vicente Fox Quesada- Y se le abrieron
las rejas de ese penal de "alta seguridad" desde el único
lugar donde se pueden abrir las puertas controladas con cerrojos electrònicos:
la vieja casa de los Condes de Coviàn, mejor conocido como Bucareli.
La sucesión presidencial del 2012 parece
aún lejana. No obstante, ya se ve por ahí a uno que otro posible
contrincante. Y, como ya lo hemos dicho, ninguno de ellos representa o encarna
a la gobernabilidad. Luego entonces, el país se torna inviable e ingobernable,
como todo Estado fallido. Y es que, a la falta de gobernabilidad se ha sumado,
sobre todo a partir del gobierno de Ernesto Zedillo, la falta de credibilidad
en las instituciones, una de ellas bien conocida y que tuvo como titular al
hoy multicitado Antonio Lozano Gracia, quien en unos cuantos meses al frente
de la PGR, todo lo volvió una desgracia. De tal magnitud fue el descrédito
de la máxima representación social, que hoy únicamente
se tiene tiempo para recordar ciertos episodios de "la paca", una
que otra osamenta y un sin fin de pifias por parte de Chapa Bezanilla. El
panista Antonio Lozano Gracia, fue uno de los primeros en asestarle una puñalada
mortal a las instituciones nacionales en ese rubro, donde ahora todo y cuanto
pasa en México tiene que ver con el crimen organizado y la llamada
procuración de justicia.
La credibilidad de un gobierno siempre parte
de sus acciones; y si todas ellas no pasan la prueba de la duda, el rumor
se vuelve verdad, y la verdad repercute en la imagen del gobierno.
Los hechos se ven, pero no se compran. La duda
reina y se impone la corona sobre las sienes de la incredulidad.
¿Quién le cree al gobierno, sea
PAN, PRI o PRD?
La credibilidad es el segundo paso hacia la Presidencia
de México en el 2012.