Mañana es el 8º Aniversario del 11 de Septiembre
¿De un pastor a Pascual?
De Cero la credibilidad del Presidente de México

(Viernes 11 de Septiembre de 2009)

Por Felipe Moreno

Una carretada más de desprestigio sobre el espacio continental de los Estados Unidos Mexicanos; ayer 9 de Septiembre de 2009, al filo del medio día, corrió la noticia: un avión de Aeromèxico había sido secuestrado en su ruta Cancún - México. La nota corrió como reguero de pólvora encendida. Las preguntas naturales surgieron de inmediato, pues el hecho sí provocó inquietud y sorpresa; muchos mexicanos pensaron de inmediato que se trataba de grupos fundamentalistas, árabes, judíos o palestinos. Fueron momentos de tensión, hasta que se fueron desvaneciendo las dudas; más aún, la sorpresa desapareció totalmente cuando las estùpidas policías de México o más bien destacadas en la Ciudad de México, sentaron a los pasajeros "liberados", a un costado del avión secuestrado y ¿Qué tal que los secuestradores si hubiesen traído una o más bombas? Todos hubiesen volado, pero en pedazos.
Cierta o falsa la participación espontánea del pastor "boliviano", el asunto del secuestro de la aeronave es mucho más serio, y no sólo por el hecho de tratarse de un delito que toca a las leyes nacionales e internacionales y, que desde luego, debe ser castigado con todo el peso de las mismas. El pastor "boliviano", debe terminar sus días en una cárcel de alta seguridad, el país, nuestro Mèxico, no está para bromas o escuchar las plegarias de una esposa que sostiene fallas y debilidades mentales para intentar exculpar a su marido en tan grave asunto. Mañana se celebra el 8o aniversario de Las Torres Gemelas en Nueva York, luego entonces, ¿casualidad o maldad existe en todo esto?
Ante cualquier interpretación o justificación debe aplicarse antes el derecho y la doctrina internacional al respecto, sobre todo aquella que establece que… "Las relaciones entre la ley nacional de los Estados y la ley internacional crean problemas muy complejos que dividen a los teóricos y que han sido, en la práctica, objeto de numerosas decisiones y controversias. La correlación entre la ley nacional y la internacional es de un interés teórico y práctico muy serio"…En el asunto del secuestrador "boliviano" "Hay que tener presente, en cuanto a las relaciones entre la ley nacional y la ley internacional, para explicar su alcance y contenido que: 1.- no puede establecerse una separación radical en cuanto al ámbito de validez entre los actos internos y los actos internacionales; 2.- como ha sostenido la jurisprudencia, las leyes internas en cuanto a expresión de la voluntad y la actividad del Estado, lo mismo que sus resoluciones judiciales o actos administrativos, constituyen ante el derecho internacional público, hechos susceptibles de calificarse como lícitos según su conformidad o discrepancia con él." Para mayores datos, relèase al Dr. Miguel A. D¨Stefano, experto internacionalista desde una òptica socialista.
Es obvio y evidente, hasta el momento, que el asunto del pastor "boliviano" tomará los visos de una novela, tipo Televisa o Televisión Azteca, dada la nula credibilidad que se tiene sobre las autoridades mexicanas en el contextonacional e internacional, y sobre todo la de su primer mandatario, cuya credibilidad sigue siendo de CERO pesos, CERO centavos. Y es que, por más que se diga o haga, desde la residencia oficial de Los Pinos, el Presidente Felipe Calderón sigue rodeado de imbèciles en materia de comunicación social y, sobre todo, en las àreas de seguridad nacional. Al virus de la influenza humana A1H1N1 y sus devastadores efectos sobre la economía nacional, vienen ahora y se suman eventos terroristas, que aunque parezcan o pretendan ser bromas de un desquiciado, pusieron en juego la vida de muchas personas y, con la vida de los humanos no se juega, esos son actos viles de lesa humanidad.
Para Juicio Político, el pastor y cantante "boliviano", debe ser tratado como un simple delincuente, y eso sí, juzgado bajo la perspectiva y el mayor rigor de las leyes internacionales en materia de terrorismo y los que le resulten. En esto y en memoria de las vìctimas del 11 de Septiembre de 2001, debe quedar como ejemplo la consignaciòn y sentencia del pastor "boliviano", aunque alegue locura o desquiciamento. La credibilidad del Presidente Felipe Calderón, que ya es de CERO, es lo que está en el fondo de este cómico y vergonzoso asunto, donde todas las medidas de seguridad impuestas desde aquél 11 de septiembre de 2001 al mundo y por parte de los Estados Unidos de Norteamèrica en materia de aviaciòn o transporte aèreo, no pueden ser olvidadas; y menos pasadas por "el arco del triunfo", así sea por un merolico o supuesto líder religioso.
Así y como se actuó en contra de la secuestradora francesa - que continúa tras las rejas en las cárceles de México- así se debe proceder en contra de un loco, el pastor "boliviano" debe permanecer en una prisión de alta seguridad y ahì cumplir su condena. Deliberadamente hemos omitido su nombre por razones obvias, no le daremos publicidad a un mediocre, hasta antes no se levanten los telones y se observen las verdaderas intenciones. El asunto parece inocente, pero no lo es por las fechas y los lugares elegidos para sus profecìas. ¿Por qué México y no algún otro lugar de América Latina y sobre todo tan cerca del 8º aniversario de las Torres Gemelas?
¿Por que México? Por el momento, una sola respuesta se nos ocurre, o dicho en otras palabras, a que enviaron a Pascual a Mèxico, ¿acaso no es experto en Estados fallidos? Es obvio que el mensaje del secuestro es para los Estados Unidos de Norteamèrica, al fin y al cabo el secuestrador es pastor y puede levantar su iglesia en los reclusorios mexicanos.
El asunto del secuestro del avión de Aeromèxico parece cómico y lo es, pero tiene muchas otras aristas, todas serias y ciertas que se pierden o diluyen ante la nula credibilidad del pueblo en sus medios de comunicaciòn e instituciones, sobre todo las presidenciales y cuya tasa máxima de credibilidad es de cero. Aùn asì, son inamovibles. Los negocios pesan màs que la efectividad.
Cuidado Señor Presidente Barack Obama, mañana es 11 de septiembre, dìa de luto nacional en los Estados Unidos de Norteamèrica. Cualquier exceso en materia de National Segurity se justifica.