El Delfìn Rojo de Veracruz
(30\XI\2008)
El próximo 15 de Enero de 2009, a más tardar, Javier Duarte de Ochoa (a) - El Delfín Rojo de Veracruz- dejará la Secretaría de Finanzas del Gobierno de ese Estado Libre y Soberano: será precandidato ya ganador a una diputación federal a la LXI Legislatura federal. "El rojo" será proyectado después, de manera victoriosa incluso escandalosa, a la coordinación de la diputación veracruzana en San Lázaro, y de ahí a la gubernatura del Estado en el 2010, durante las fiestas del bicentenario.
Para los veracruzanos no es secreto, el Delfín Rojo, como se le conocerá a partir de ahora a Duarte de Ochoa, podrá incluso verse flotar por las aguas del Golfo de México, luciendo ese mismo color - rojo - que se encuentra esparcido y esculpido a lo largo y poco ancho territorio veracruzano.
Los primeros y apresurados movimientos hacia el ya de por si precipitado relevo gubernamental en Veracruz se han iniciado durante este 2008, el cambio reciente del presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, posición que ocupa hoy el exjefe de agenda gubernamental en Veracruz, Jorge Carballo Delfín, un fuereño originario del Estado de México y quien inexplicablemente llega a esa posición política, se sabe y tienen pruebas que ha llegado a traicionar al gobernador en varias ocasiones. Recuérdese, entre otras cosas, por cierto, el caso de la anciana, habitante de la Sierra Zongolica, la inmolación del campesino Ramiro Guillén Tapia a las puertas del palacio de Gobierno y a quien después de muerto todavía pretenden denostar las huestes de Fidel Herrera Beltràn, quizá para proteger y protegerse en sus provechosos negocios, muchos de ellos amparados bajo el nombre de Moisés Herrera Beltràn, en el ramo de las obras públicas y la construcción en general.
Jorge Carballo Delfín, el otro Delfín - rojo - seguramente permanecerá en la dirección del PRI hasta el día en que se consolide el dedazo que se dará el próximo 15 de enero de 2009, día en que, al cobijo de la promulgación de la Ley Agraria de 1915, se formalizará la campaña para gobernador que será en cabezada por Javier Duarte de Ochoa en el 2010 y, que ya dio inicio desde hace cuatro años. El Delfín Rojo, sin lugar a dudas, será el nuevo gobernador veracruzano dentro de dos años. Tan lo sabe el actual mandatario estatal que desde siempre le ha permitido llegar a la Secretaría de Finanzas en Xalapa, montado en su helicóptero que, por cierto, es también de color -rojo-.
Javier Duarte de Ochoa, es un militante modesto o de rala carrera política dentro del priìsmo nacional. No cuenta con la experiencia para aspirar a una gubernatura, no tiene nivel ni sabe hacer política. El rojo no es como Fidel, el responsable de las finanzas estatales siempre está de gira, con el señor gobernador o simplemente no se le encuentra por ninguna parte. No usa celular o no lo contesta, por cierto, ese aparato Nextel, también es de color -rojo-, como el de muchos funcionarios en el Estado. Para confirmar su falta de tacto y olfato político revísese su agenda el día 29 de noviembre en que no asistió al II segundo Informe del Diputado y líder cañero Agustín Mollinedo Hernández, un evento político al cual se había comprometido. Cabe mencionar que el XIII distrito, con cabecera en Huatusco,Veracruz, se encuentra en una zona cafetalera. Ahí estuvieron esperándolo los alcaldes de la zona, pero nunca llegó. Será que el Delfín rojo y actual Secretario de Finanzas del Estado de Veracruz, no quiso hacer compromiso con el legislador de extracción panista o no se le permitió.
Javier Duarte de Ochoa, así parece ser, sólo tiene tiempo para estar en reuniones donde se encuentren únicamente priìstas, así sea en la Ciudad de México o en otro lugar de la entidad. Recuérdese que en días pasados estuvo en el Puerto de Veracruz, en el tradicional café de La Parroquia, donde fue presentado al Licenciado Miguel Alemán Valdés, pero ya en su carácter de prospecto a la gubernatura del Estado.
Antes de salir como aspirante a diputado federal, la contraloría del Estado de Veracruz y la Cámara de Diputados en el Estado, aún en manos del PRI, deberían practicarle una auditoria a la Secretaría de Finanzas de Veracruz, ya que puede suceder que el contador Carlos Aguirre Morales, no resulte ser tan buen financiero, como para que Duarte lo deje en su lugar - Secretario de Finanzas- en Enero. Prevenir es no lamentar, más después que del mismo Estado de Veracruz - se sabe- han sido canalizados recursos para sostener campañas políticas del PRI en otras entidades de la República Mexicana. Las más recientes: Acapulco en Guerrero, o todo el Estado de Guerrero, donde el PRI regresó como primera fuerza política. El gobierno de Veracruz apoyará en todos los estados, excepto las que se realicen en el Estado de México, por obvias razones inconfesables.
Las bolsas del actual Secretario de Finanzas de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa (a) El Delfín Rojo de Veracruz, deben ser lo suficientemente amplias como para aventurarse desde ahora y sostener una campaña política que superará los 18 meses de pancartas y publicidad, meses que antecederán al gran cambio sexenal en el Estado. Y, entiéndase bien, al hablar del Delfín Rojo no estamos tratando de escenificar un acto de clarividencia o adivinación, menos de ilusionismo sobre los mares y costas de Veracruz. Sobre las olas del Golfo de México, ya lo reportará todos los días El Golfo.info - que no es de color rojo, pero como si lo fuera - se bañará desde ahora una rara especie marina de colores y tonalidades carmesí, sean metálicos o púrpura, pero de que serán rojos ni duda cabe.
En el PRI de Veracruz se siente miedo, nerviosismo, preocupación y pánico, pero no por las especies marinas antes mencionadas. Cerca de la Torre de Cristal, se percibe que poco servirán para fines electorales las grandes inversiones de las empresas francesas que construirán el tren turístico que correrá del puerto hacia Anton Lizardi, empresas, por cierto, relacionadas a la trasnacional que casualmente construyó el Learjet donde Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos perdieran la vida.
Empero, ni con esas inversiones podrá borrarse el apellido que domina y predomina en esa zona: Yunes. El nombre de Miguel Ángel Yunes Linares, quien prácticamente ya fue gobernador del Estado en los tiempos del leal salinista Patricio Chirinos, es la verdadera causa para adelantarse tantos meses con un candidato que jamás será copia del actual gobernador. Javier Duarte de Ochoa, siempre será un pequeño Delfín, un pez de chapoteadero pintado de rojo y vida artificial. Aunque, en la historia de Veracruz sea mediàticamente cierto y se diga que nunca hubo un gobierno como el del "tío" Fidel Herrera. El próximo relevo gubernamental en Veracruz hablará de dos ex secretarios particulares que harán el uno dos de manera fugaz para llegar a la gubernatura en menos de diez años.
Los delfines del gobernador de Veracruz son, sin duda, una dupla que se conocen todo, podría decirse que se trata de una mancuerna perfecta y un triángulo exacto, esto es, si se enchufan los particulares al nombre del gobernador, así los tres son el triángulo de las mismas bermudas, donde pueden desaparecer inmolaciones y secuestros, ya no digamos miles de millones de pesos y sin que pase nada. También conseguir bendiciones papales a través de un obispo al que no le importó que su sobrina fuera secuestrada y asesinada por los rumbos de Orizaba.
Javier Duarte de Ochoa y Jorge Carballo Delfín, quienes saben manejar con destreza secretos, traiciones y complicidades, son los hombres perfectos para ocupar la gubernatura y la legislatura local en dos años. Su precipitada promoción política habla de una operación delicada que se debe realizar en el Estado, una vez que se genere el relevo constitucional. Las cuentas públicas de Veracruz tienen muchos capítulos reservados o etiquetados como "confidenciales" como se hizo en el Distrito Federal durante los tiempos de Andrés Manuel López Obrador.
El emperador de Veracruz, su majestad, el nunca igualado y menos superado Dios sexenal, lo demuestra a diario y a los cuatro vientos: Javier será el candidato y su sucesor, no importa tenga o no experiencia política, cargos de elección popular o un verdadero arraigo en la zona. Desde ya, Veracruz es responsabilidad de Javier Duarte de Ochoa, y el destino del actual gobernador ya no será motivo de comentarios y análisis en materia política en Veracruz. A partir del 15 de Enero tomará otros derroteros Fidel va hacia la carrera presidencial de 2012. Un hecho que -obviamente- seguirá negando a los medios o a quien desee escucharlo.
La promoción de Javier Duarte es una verdad pública en todo el Estado. El Delfín Rojo - será gobernador, y Fidel Herrera Beltràn será aspirante a la Presidencia de la República por parte del Revolucionario Institucional. Veracruz no sólo late con fuerza, también tiene proyección y tiene futuro, aunque quizá no sea con Javier Duarte de Ochoa, ya que el candidato a vencer se apellida Yunes, y no precisamente estamos hablando de Miguel Ángel Yunes Linares. La liebre podría brincar en Boca del Río, donde el PRI no pudo hacerle nada a su actual alcalde. A casi dos años de las elecciones estatales en Veracruz se percibe demasiada precipitación.
La duda es ¿crecerá el Delfín Rojo o se ahogará en el chapoteadero que le fue construido durante el actual gobierno? Obvio, usando los recursos públicos de la entidad.