La respuesta del Presidente Manuel Zelaya en el caso del GRUMMAN G - II - 59
(Jueves 15 de Febrero de 2007)
Los seres humanos y más los políticos siempre perdemos la
valiosa oportunidad de permanecer callados. Se nos olvida que "en boca
cerrada no entran las moscas". ¿Cuánto se podría
evitar con tan sencillo detalle?
Manuel Zelaya, Presidente de la República de Honduras, seguramente
no pensó la reacción que provocarían sus apresuradas
declaraciones sobre la subasta de un avión en tierras hondureñas.
Quizá llegó a creer que no saldrían más allá
del territorio que gobierna. Más aún, que sus juicios de valor
sobre dicha aeronave, serían la última palabra, para detener
lo que en Honduras es un abierto escándalo. Manuel Zelaya es humano,
no es un ser imperfectible. Por lo mismo no pudo imaginar el efecto de sus
exabruptos. Ninguna declaración puede sustituir a los ordenamientos
jurídicos, tanto locales como internacionales. De otro modo para que
servirían las leyes.
La ligereza detectada en las palabras del mandatario hondureño y la
carencia de pruebas para sostener sus dichos ante las cortes internacionales,
sólo pueden obedecer a dos razones fundamentales: A.- ignorancia en
materia jurídica o B.- exceso de información en el caso del
Grumman subastado el pasado 13 de febrero en territorio hondureño;
cuyo "tracto jurídico" demuestra y prueba hechos y circunstancias
distintas o contrapuestas con las declaraciones del primer mandatario hondureño.
El Grumman G - II - 59, que violó el acuerdo para no salir del territorio
continental de los Estados Unidos Mexicanos y que se introdujo en el espacio
continental de la República de Honduras el 24 de febrero de 2006, es
un avión de lujo, al cual nunca se le detectaron crímenes en
su interior o en aquellos documentos que corresponden a su procedencia y existencia.
Si es verdad lo que afirma Manuel Zelaya, "es larga la carrera delictiva
del Grumman G II - 59, en tierras hondureñas", el noble y respetuoso
pueblo hondureño tiene todo el derecho para exigirle toda la información
relativa al caso, haciéndose pública. Más aún,
todos los detalles que le han sido ocultados sobre el avión que ya
va a cumplir un año estacionado en su territorio. No valen, en este
caso y en ningún otro donde esté de por medio el sentido patriótico
y cívico de una nación, hacer aseveraciones tan temerarias y
ligeras, cuando en un lapso de 12 meses y con todo el poder del Estado, la
República de Honduras no encontró mejor manera para subastarlo.
El gobierno de Honduras jamás encontró pruebas que incriminaran
al avión que un sujeto decidió sacar del territorio continental
de los Estados Unidos Mexicanos, para incumplir un adeudo entre particulares.
De haberlas encontrado, el procedimiento y argumento judicial no hubiera sido
declararlo en "abandono". Simplemente se confisca y se vende.
Es extraño y altamente sospechoso el comportamiento del ciudadano Presidente
de Honduras, Manuel Zelaya ¿a qué obedece su prisa para calificar
o justificar la venta del avión? Como Presidente de la República
de Honduras ha tenido todo el tiempo para demostrar lo que hoy no deja de
ser tan sólo una ocurrencia de banqueta. Una mala idea para salir del
paso.
Quien acusa siempre debe probar, quien emite juicios de valor como el de Manuel
Zelaya ayer, esta obligado doblemente. Su declaración no es una más,
es la voz del primer mandatario hondureño. No se trata de un ciudadano.
Manuel Zelaya ha dicho, sin sustento ni fundamento jurídico: "a
mí no me van a convencer de lo contrario, ésa fue una operación
fallida. Alguien venía en una operación, porque dicen que desde
el año pasado estaba entrando; ahí están los reportes
de cuántas veces ha estado aterrizando en Toncontín", expresó
entre sonrisas el gobernante
"Esa fue una operación fallida,
hicieron una operación, les falló y lo dejaron botado porque
les falló
"sólo la cabeza de alguien que no tiene
ni el más mínimo conocimiento de lo que valen las cosas podría
pensar eso"
"esa es una operación fallida del narcotráfico
que circula en Honduras que, como estábamos entrando en el nuevo gobierno,
algo les falló. A saber qué líos tuvieron internamente.
Ése es un avión mal habido", dijo. (La Prensan op cit)
Aún nos encontramos dentro del terreno del derecho privado, no hemos
tocado los linderos del derecho internacional público, pero parece
que pronto lo haremos dado que los juicios de valor tienen que ver más
con México que con el Grumman. Y más con este tipo de declaraciones
sin fundamento jurídico.
Juicio Político en ningún momento calificó o descrito
las actividades de la aeronave, ni sus usos. Se concreto a describir los hechos,
sin colores ni juicios de valor. No especuló, investigó y presentó
la información que llevara al esclarecimiento de una gran duda, donde
especulación y descalificación son su más natural consecuencia.
Si estuviésemos en la posición del Presidente Manuel Zelaya,
o en sus terrenos imaginativos, sacaríamos muchas más conjeturas
y preguntas.
Si existen registros de entrada y salida del avión en Honduras ¿Por
qué jamás se dijo durante los últimos 12 meses? ¿Por
qué no existe una averiguación previa para perseguir los crímenes?
¿Qué ha hecho el Ministerio Público, tanto en Honduras
como en México? Más todavía, si la materia o litis principal
es el narcotráfico ¿Dónde están las ordenes de
aprehensión para el o los responsables del envío a Honduras
de dicha aeronave? Todo eso no existe, por una simple y sencilla razón
señor Zelaya, porque no existe delito.
Señor Presidente Manuel Zelaya, nadie, ni Estados ni ciudadanos, pueden
estar al margen de la ley. Si cuenta con las pruebas de que dicho aparato
está o estuvo relacionado con el crimen organizado, nuestros pueblos
tienen el derecho de saberlo. Hasta hoy, y dadas las pruebas documentales
en nuestro poder, si existen delitos, pero no de dichas proporciones. Creemos
y pensamos que los gobiernos de México y de Honduras, deberían
apresurar la aprehensión o captura del señor Mario Alberto Andrade
Mora. Primero, para que cumpla con su obligación comercial por 950
mil dólares, y después le haga frente a los múltiples
delitos que pudieran sobrevenirle.
En el caso del GRUMMAN G-II 59, dándole el privilegio de la duda a
Manuel Zelaya, comenzaremos por la parte final.
¿Quién es Mario Alberto Andrade Mora? ¿Por qué
decidió sacar el avión de México? ¿Por qué
mandarlo específicamente a la República de Honduras? ¿Tenía
contactos ahí? ¿Quiénes eran? ¿Sus visitas las
hizo en dicho avión? ¿Qué dicen los registros de migración
sobre Mario Alberto Andrade Mora? ¿Qué dicen los registros en
hoteles? ¿Uso tarjeta de crédito o lo hizo en efectivo? ¿Qué
compró en Honduras Mario Alberto Andrade Mora? ¿Tiene o tuvo
una amante o una esposa en Honduras?
Señor Presidente, los grandes crímenes como los grandes delitos,
jamás se dejan por escrito. En la historia del Grumman G II 59, hay
muchos, pero muchos nombres y mucho material escrito.