La sucesiòn presidencial:
Ni concurso de belleza, menos una telenovela
(Viernes 21 de Agosto de 2009)
De pronto y como verdadera epidemia de "Gripe Porcina", han brotado por todo el territorio nacional los primeros infectados con el virus del futurismo presidencial. Y es que, en política no existen los espacios vacíos, estos siempre se llenan, así sea con lo peor que haya dado la raza humana o nuestro sistema polìtico.
Decía cierto Pas Master, allá por los rumbos de Sadi Carnot: "si nosotros lo permitimos, las bestias vendrán y ocuparan nuestro lugar". Y, así parece ha sido en materia política los últimos tres sexenios, comenzado por Ernesto Zedillo, donde el que no fue muerto o asesinado brutalmente, finalmente resultó suicidado. Acteal únicamente fue una de las efemérides del sexenio 94 - 2000. Para el caso que se estudia, o que extrañamente estudia el CIDE, sobre Chiapas, sólo recuérdese - además de Acteal 1997 - la matanza de Aguas Blancas en el Estado de Guerrero y los casos de Ramos III y Jaime Izabal, éste último: Oficial Mayor en la PGR, durante el paso del entonces Procurador Jorge Madrazo Cuellar, el sucesor del panista Antonio Lozano Gracia, el primero que intentó limpiar - sin éxito - a la policía judicial federal y que ùnicamente provocò una diàspora de policìas federales hacia las filas del llamado crimen organizado.
A pocos días de llegar al III "Informe Presidencial" de Felipe Calderón, otrora la cúspide de todo Primer Mandatario de la Nación durante su sexenio, las muestras de irreverencia y falta de respeto hacia quien porta La Banda Presidencial ocurren todos los días. Hace un año fueron las granadas de fragmentación lanzadas sobre el zócalo de Morelia el 15 de septiembre, hoy son viles y violentos asesinatos perpetrados sobre prominentes hombres de la política local en el vecino Estado de Guerrero, donde el gobernador Zeferino Torre Blanca lleva tiempo pidiendo esquina para bajarse de la gubernatura.
En el contexto nacional no existe en todo México un alma que respete al Presidente de la República o que no sienta una gran compasión; todo lo que intenta decir o hacer, siempre le sale mal. Y es que, a un Presidente de la República debe recordársele por lo que hizo, no por aquello que dejó de hacer o prometió sin cumplir, como parece ser el caso de Felipe Calderòn.
Al ex presidente Vicente Fox, en el pasado sexenio, se le permitió todo, incluso que gobernara su mujer, pues se sabía desde siempre de su mucha gracia y ocurrencia y nula capacidad para administrar y gobernar. Vicente Fox fue un Presidente chistoso, ocurrente, dicharachero y como tal le atinó cuando dijo: "Me van a extrañar", refiriéndose al futuro. Si, es cierto, Vicente hoy todo México te añora. El guanajuatense lo supo desde siempre, pero nadie le creyó. Hoy, todo México está comprobando esas proféticas palabras del hombre que sacó al PRI de Los Pinos, pero que no pudo con la corrupción. Más aún, lo grosero tampoco se le quitó.
Vicente Fox Quezada, a diferencia de Felipe Calderón,
tuvo un equipo aguerrido, sobre todo en materia de comunicación. Y,
aunque quiso gobernar a base de promocionales en televisión, todos
ellos siempre en contra del Congreso, nunca llegó a saturar su imagen
o se confundió entre los números y estadísticas que hoy
le muestran al Presidente de México para decirle que su imagen va viento
en popa, siendo que èsta se encuentra cerca de la propela y sin visos
de avanzar.
El papel del ex vocero presidencial Rubén Aguilar,
visto a la distancia de tres años, cumplió con creces su cometido.
Las ideas de Marta Sahagùn siempre fueron mejores, y lo serán,
si se les compara con el equipo actual, el de Max Cortazar, donde impera la
improvisación y desorganización. No se diga el manejo oscuro
entre autoridades y empresarios, sobre todo en materia de radio comunicación
y cumplimiento legal de los llamados Tiempos Oficiales en materia de Radio
y Televisión. Lo malo no es que lo hayan hecho en años recientes,
sino que lo continúen permitiendo, a espaldas del patrón, léase
del Señor Presidente de la Repùblica. Empero, pasemos a otro
tema, más actual, más interesante; la sucesiòn presidencial
de Felipe Calderòn.
Quiérase o no, la sucesión presidencial
de Felipe Calderón está más que adelantada; los aspirantes
y suspirantes así lo han manifestado por diversas vías, sea
por boca propia o por medio de sus promotores, sus nombres ya están
sobre la pasarela. Empero, para el gran evento del 2012, todavía restan
muchos días. Muchas cosas pueden ocurrir, nadie tiene la vida comprada
y menos puede asegurar que llegará a las fiestas del bicentenario.
Más aún, los escenarios todavía no se construyen y seguramente
serán más complejos que un simple certamen de belleza o la producción
de una telenovela, donde todo termina con un final feliz y no con un funeral:
Recuérdese, a propósito, que la empresa Televisa ya no produce
telenovelas, ahora las importa de centro y sur América.
Si quisiéramos hacer una proyección política hacia las elecciones del 2012, deberíamos comenzar por las condiciones en como Felipe Calderón dejará a la nación. En primer lugar, estará hundida, anegada e inundada en un gran charco de sangre y como ribete una macro crisis económica, donde el desempleo galopante sólo servirá para engrosar las filas del llamado crimen organizado. Ese es el ùnico futuro de Mèxico, donde las nuevas generaciones no tienen otra salida.
El delito siempre genera su mercado y, los que están en bonanza con la venta de armas, uniformes militares, botas, chalecos, aviones, helicópteros y autos blindados, entre otros enseres domésticos; no están dispuestos a perder tan suculento presupuesto. Sumemos a todo ello los intereses entre miembros del Ejército Mexicano y la Armada de México, en cuanto a la aplicación y reparto de recursos hacia determinadas regiones y zonas militares. No es lo mismo Tijuana, Ciudad Juárez, Sonora, Tamaulipas o Sinaloa que Valladolid, una zona militar de castigo para todos aquellos elementos que se portan mal o no hacen bien su tarea. La militarizaciòn de Mèxico llegò para quedarse y, ya los puede ver usted controlando las aduanas.
Los requisitos para ser Presidente de la República
aún no se han escrito y, no son los que las empresas televisoras o
radiofónicas de Mèxico nos quieren meter, tomando como base
el burlesque y la faràndula. Antes que bonito o popular, un candidato
a la Presidencia de la República deberá demostrar ser serio
y contar con agallas, inteligencia y capacidad para enfrentarse a un México
marcado por la extrema violencia: El asesinato de ayer en el Estado de Guerrero
sobre la persona más importante en el poder legislativo local, sin
duda marca un precedente de suma importancia polìtica. El crimen organizado
ya no va por número, como lo venía haciendo antes, ahora busca
"calidad" o más bien notoriedad. La frivolidad, por tanto,
no puede ser divisa presidencial o de presidenciables, con una Marta en Los
Pinos, México ya tuvo suficiente, para que queremos más.
El México del futuro inmediato requiere, entre otras cosas, una Primera Dama que se maneje con discreción y se le respete. La Primera Dama debe saber que ella es una figura importante, pero que es de ornato y que ni siquiera tiene derecho para aparecer en una nómina, y menos puede gobernar. Ella, sólo es la señora esposa del hombre que fue electo como Presidente de la República.
Superando ese gran escollo, que parece ser el signo
de los nuevos tiempos políticos, los aspirantes a la presidencia en
el 2012, deberán verse al espejo y reflexionar sobre el proyecto que
tienen para una nación que ya no soporta el engaño o la vil
mentira. El México del 2012 - 2018 será, sin duda, más
crítico y mucho más violento, la migración centro y sur
americana se incrementará exponencialmente durante los pròximos
años. La falta de expectativas de vida de los latinoamericanos en general,
convertirá a los Estados Unidos Mexicanos en una mortal madriguera,
donde se seguirán imponiendo las leyes de la naturaleza sobre aquellas
diseñadas por los hombres para "controlar" el uso y distribución
de drogas o el trànsito de mano de obra barata hacia los paìses
de Estados Unidos y el Canadà.
Imaginemos desde ahora ese año 2012, luego de crisis, recortes económicos y un sin nùmero de mentiras. Sumemos a todo ello el desempleo y la ambición política. La falta de escrúpulos y el total cinismo para gobernar. Sin duda, viene el caos y la crisis de la crisis en materia polìtica. ¿Quiénes entonces, bajo estas premisas, serán los precandidatos a la Presidencia de la República?
El de Felipe Calderón: César Nava, ante
la ausencia de Juan Camilo; los de Vicente Fox: Santiago Creel y Josefina
Vázquez Mota; el de Carlos Salinas: Manlio Fabio Beltrones Rivera;
el de Televisa: Enrique Peña Nieto; el audaz: José Ángel
Córdova Villalobos; el ambicioso: Andrés Manuel López
Obrador; el pelele: Marcelo Ebrard Casaubòn o el veracruzano Fidel
Herrera Beltrán.
Una cosa es cierta, la sucesiòn presidencial para el sexenio 2012 - 2018 no serà un concurso de belleza y menos el film de una telenovela, donde todo mundo queda feliz. El simbolismo del tapadismo en Mèxico era ùnica y exclusivamente un mètodo de protecciòn o un salvavidas, Armando Chavarrìa Barrera, guardada la proporciòn, era el màs viable para la gubernatura de Guerrero. Esperemos y no sea esa la forma en como los grupos y partidos polìticos pretendan resolver la sucesiòn presidencial de Felipe Calderòn. En polìtica no existen las casualidades.
"Tapar" al candidato siempre fue un mecanismo de protecciòn y motivo de seguridad nacional. En el bravo Estado de Guerrero, parece ya comenzò la fiesta. Armando Chavarrìa Barrera era la cabeza polìtica de uno de los tres poderes en la entidad que nunca supo gobernar el "empresario" Zeferino Torre Blanca.