Memorándum a Marcelo Ebrard

(Domingo 30 de Agosto de 2009)

Por Felipe Moreno

Los grandes problemas siempre comienzan por uno pequeño o de menores dimensiones. Su crecimiento es producto de la soberbia y la sordera con la cual se conducen ciertas autoridades, supuestamente electas por la mayoría para beneficio de la población. En la "Ciudad de la Esperanza", el ex secretario general del PRI en la Ciudad de México durante el mandato presidencial de Carlos Salinas de Gortari y la Regencia de Manuel Camacho Solís, no logra librar, bien a bien, la diferencia entre lo sublime y lo ridículo. Tanto él, cómo su padrino -Manuel Camacho Solís- siguen aferrados a golpearse con la misma piedra. Cada vez que pueden, una y otra vez, actúan en contra del pueblo. Y es que, la prepotencia y el despotismo se han convertido en divisa de su gobierno, al menos con el anuncio de la implantación del programa "Cero Emisiones" sobre el corredor vial que va de la Central Camionera del Sur en Taxqueña a la Central del Norte, ubicada sobre la Calzada 100 metros. En ambos extremos el congestionamiento es aparatoso.
Envueltos en falsos proyectos y programas de recuperación ecológica y mejoramiento de la calidad del aire en la Ciudad de Mèxico, se encuentran escondidas algunas bombas de tiempo, atentatorias todas para la salud humana y, sobre todo para la precaria economía de cientos de personas que viven del producto de su trabajo.
Con los días se ha visto que el llamado corredor: "Cero Emisiones", inaugurado a modo y capricho del Jefe de Gobierno sobre el Eje Central y con abiertos fines electorales, sólo ha reflejado ineficiencia, burocratismo y corrupción. El fracaso del programa es un hecho, sólo que la autoridad no lo quiere ver y menos aceptar. Los asesores y luminarias que alumbran al llamado Jefe de Gobierno en materia de vialidad y transporte dicen estar bien, Marcelo Ebrard es un ser perfecto, no se puede equivocar.
Como medida económica o captadora de recursos adicionales a los asignados en el presupuesto de la Federación - para la Ciudad de México - el proyecto "Cero Emisiones" cubre holgadamente los objetivos para los cuales fue implementado. Las sumas que recibe todos los días la policìa y la Tesorería del gobierno capitalino son millonarias, incluso podrían servir de base para una o dos campañas a la Presidencia de la República. De inicio, el pasaje del trolebús tuvo un aumento del cien por ciento, medida poco percibida ante el desorden vial provocado por el paso exclusivo del trolebús sobre uno de los tres carriles de la avenida División del Norte. Esto es, entre Miguel Ángel de Quevedo y la Alberca Olímpica, un tramo que antes no padecía un caos vial como el que hoy se presenta durante doce de las 24 horas del día, con las respectivas molestias para comerciantes y vecinos. En dicha zona donde se encuentran instalados - desde hace décadas - cientos de establecimientos comerciales, a los cuales prácticamente ha estrangulado econòmicamente el programa "Cero Emisiones", se esperan quiebras y despidos masivos en los pròximos dìas. Más aún, también el cierre de calles y avenidas, sin descartar una o más riñas, colisiones y hechos violentos, como respuesta a la impotencia provocada por la implantación de un proyecto mítico y de modo salvaje. Los trolebuseros se sienten poderosos, amos y señores de la vía pública por el único hecho de habérseles asignado un carril exclusivo. La decisión del gobierno de Marcelo Ebrard los volvió prepotentes y cuasi locos. El esperado fenòmeno de un enano cuando se le otorga el poder.
El asunto de los chóferes de trolebús no es el único problema existente para fundamentar una crítica al proyecto marcelista "Cero Emisiones". Es obvia la falta de planeación y el impacto urbano sobre ciertas zonas. Colonias como: San Diego, San Mateo, Parque San Andrés, La Conchita, San Lucas, El Carmen y muchas otras cuyas colindancias están entre Calzada de Tlalpan y División del Norte, amén el centro de la delegación Coyoacàn, se han convertido en un peligro latente para los conductores de autos y transeúntes. Nadie, ningún conductor de automóvil, respeta el sentido de las calles. Y, obviamente, a los "gruyeros" eso les sirve para hacer su agosto, en agosto. Por cierto, la cuota para aquel que levantan ya paso de 600 a 1000 pesos, inconmutables, bajo la amenaza de llevarlo al corralón. Así, una medida que se planeo con tintes "ecológicos", adquiere otros aspectos y muestra sus verdaderas aristas: Marcelo Ebrard y su gobierno en la Ciudad de México, dicen los capitalinos, sólo quiere dinero, seguir masacrando a los habitantes de la Ciudad de México y con una sola intención: estar blindado económicamente hacia las elecciones presidenciales del año 2012. Más aún, por si hace falta, ya viene por ahí la privatización de los servicios de agua y drenaje, que al pasar de manos públicas a privadas, y que curiosamente se resolverán de un día para otro como por arte de magia, el circuito del dinero hacia las arcas del Distrito Federal, serà perfecto. Incluso, una vez privatizados los servicios de agua y drenaje, los noticieros dejarán de hablar de sequías o ya no pasarán documentales al respecto. Es obvio que las televisoras se encuentran dentro de la jugada, hay que ahorrar el agua, ya lo dijo Marcelo y lo ratificò el panista Luege. Escuela hay, oportunidad de superación también, la guerra es por el control del agua, pero tambièn por el DF.
"Cero Emisiones" ha desplegado una extensa campaña publicitaria, incluso dentro de los andenes del Sistema de Transporte Colectivo, Metro. Sus anuncios y espectaculares se pueden ver hasta en lugares innecesarios, donde las fotos sólo sirven para justificar una mentira ecològica puesta en marcha. Muchos de los trolebuses son chatarra remodelada y el color verde únicamente sirve para engañar a la gente pues lo único que ha logrado ese programa: es generar problemas viales y grandes "embotellamientos". De Miguel Ángel de Quevedo a Río Churubusco el corredor "Cero Emisiones" es un constante estacionamiento, ya no se digan las terminales localizadas en las centrales camioneras sur y norte en la ya de por si conflictiva Ciudad de la Esperanza.
La Ciudad de México no ha cambiado ni se ha modernizado en los últimos 20 años. ¿Será acaso porque ha sido gobernada en su mayoría por malos priìstas y ex priìstas?
Marcelo Ebrard: el corredor "Cero Emisiones" requiere de educación vial para trolebuseros que ya han provocado accidentes; educación y ética en policías y operadores de grúas y, un enorme sentido por la vida, para no afectar a los pocos generadores de empleo y servicios en una zona tradicionalmente comercial de la Ciudad de México. Recuerda Marcelo que primero en tiempo, es primero en derecho y lo que estás haciendo con el programa: "Cero Emisiones", es un grosero despojo. La vía pública, es pública y nadie tiene el derecho de confinar un carril para fines aviesos o de un claro propósito mítico electoral hacia el 2012. Quizá sea cierto que sobre el carril del trolebús si se emitan cero emisiones, pero en los carriles aledaños -con el estacionamiento permanente - se emiten miles o millones de descargas de monóxido de carbono durante 12 de las 24 horas del dìa. Ver por favor los videos al respecto.
La soberbia y la prepotencia no son el mejor camino para hacerse popular y menos pisoteando los derechos humanos y laborales de la gente. Esto hasta un modesto propietario de miscelánea, la más alejada al sur de la Ciudad de México, se lo podría explicar al Jefe de Gobierno de la Ciudad de Mèxico. Vender o ser vendedor es un arte, pero ese arte o destreza se ha hecho imposible en las actuales condiciones que vive la Ciudad de México, donde sólo se percibe ha ganado espacios la tranza, la agresión, el desorden urbano y la contaminación en todas sus vertientes. El transporte urbano -recuérdese a Ruta 100 - siempre ha sido un excelente negocio. Pero hay que saberlo vender o administrar polìticamente; hoy no son los tiempos de Manuel Camacho y menos de Enrique Jackson, con quienes fuiste Secretario General de Gobierno y Secretario General del PRI en la ahora llamada Ciudad de Mèxico.
El programa "Cero Emisiones", mi querido Marcelo, se hizo con prisa y con las extremidades inferiores; quizá las de alguno de tus compadres, responsabilizado de vìa primarias. Ese programa requiere una pronta evaluación y sobre todo corrección, antes de que te afecte polìticamente. De Miguel Ángel de Quevedo a la Alberca Olímpica el programa es innecesario, sólo provocarà ira y caos vial. Ojala y los comerciantes establecidos sobre ese tramo de División del Norte, conocieran los nombres de tan brillantes a$e$ore$ en materia de vialidad y combate a la contaminación. Ya no son las épocas de cuando tu jefe político despachaba en la Sedue y buscaba bajo una máscara ecológica, la Presidencia de la República. El tema de la ecología no es un buen recurso de tipo político en estos momentos; y el agua o la falta de ella menos, sobre todo si se corta con el único propósito de aumentar los caudales hacia las arcas de la Tesorería en la Ciudad de México o bien hacia proyectos polìticos como el Circuito Bicentenario o algùn otro.
Entiéndase pues, que todo este tipo de acciones escondidas en una aparente nobleza y recuperación en la calidad del aire, parecen estar ùnicamente destinadas a la obtención de mayores recursos públicos en tiempos de crisis.
Los impuestos disfrazados e inventados por el camachismo - marcelismo vienen de épocas remotas. Ya no se los come tan fàcil la ciudadanía del DF. Primero fue el No Circula anual, para reactivar a la industria automotriz en las épocas de Carlos Salinas. Un impuesto que hoy es semestral; el retiro de la licencia permanente inventado con los mismos fines econòmicos por el hoy petista Andrés Manuel López Obrador; la renovación tri anual de la tarjeta de circulación y el reemplacamiento; el incremento en el pago del predial, el agua y muy pronto otro tipo de servicios "santanescos" para la ya de por si castigada población de la Ciudad de la Esperanza. Hasta pareciera que los ahora perredistas e "izquierdistas" sólo estuvieran pensando en dinero, traicionando asì su pensamiento ideològico hacia los que menos tienen. Lo cual tambièn es un mito.
Sea como sea, la Ciudad de México cada día se vuelve más cara y caótica. Respecto a este tema, el de "Cero Emisiones", júzguelo por usted mismo: hoy es domingo 30 de Agosto de 2009, vea los videos que fueron tomados desde las 8 de la mañana, tiempo de la Ciudad de México. El caos es total.

La soluciòn "Salomònica": Estaciònese 20 minutos, sobre la banqueta. ¿Dònde quedan pues los derechos del peatòn o de quien deberìa caminar sobre las banquetas?, pero eso sì, la propaganda del gobierno capitalino dice: "Espere al trolebùs sobre la acera, evite ser impactado". Sin lugar a dudas, tanto en la Secretarìa de Seguridad Pùblica como en el Servicio de Transportes Elèctricos hay cero emisiones, pero neuronales.

Para implementar medidas como Cero Emisiones, hay que conocer primero la Ciudad de Mèxico y sobre todo sus tradiciones e historia. La arbitraria medida avalada por el Jefe de Gobierno Marcelo Ebrard tendrà sus costos electorales.