Memorándum a Marcelo Ebrard
(Domingo 30 de Agosto de 2009)
Los grandes problemas siempre comienzan
por uno pequeño o de menores dimensiones. Su crecimiento es producto
de la soberbia y la sordera con la cual se conducen ciertas autoridades, supuestamente
electas por la mayoría para beneficio de la población. En la
"Ciudad de la Esperanza", el ex secretario general del PRI en la
Ciudad de México durante el mandato presidencial de Carlos Salinas
de Gortari y la Regencia de Manuel Camacho Solís, no logra librar,
bien a bien, la diferencia entre lo sublime y lo ridículo. Tanto él,
cómo su padrino -Manuel Camacho Solís- siguen aferrados a golpearse
con la misma piedra. Cada vez que pueden, una y otra vez, actúan en
contra del pueblo. Y es que, la prepotencia y el despotismo se han convertido
en divisa de su gobierno, al menos con el anuncio de la implantación
del programa "Cero Emisiones" sobre el corredor vial que va de la
Central Camionera del Sur en Taxqueña a la Central del Norte, ubicada
sobre la Calzada 100 metros. En ambos extremos el congestionamiento es aparatoso.
Envueltos en falsos proyectos y programas de recuperación
ecológica y mejoramiento de la calidad del aire en la Ciudad de Mèxico,
se encuentran escondidas algunas bombas de tiempo, atentatorias todas para
la salud humana y, sobre todo para la precaria economía de cientos
de personas que viven del producto de su trabajo.
Con los días se ha visto que el llamado corredor:
"Cero Emisiones", inaugurado a modo y capricho del Jefe de Gobierno
sobre el Eje Central y con abiertos fines electorales, sólo ha reflejado
ineficiencia, burocratismo y corrupción. El fracaso del programa es
un hecho, sólo que la autoridad no lo quiere ver y menos aceptar. Los
asesores y luminarias que alumbran al llamado Jefe de Gobierno en materia
de vialidad y transporte dicen estar bien, Marcelo Ebrard es un ser perfecto,
no se puede equivocar.
Como medida económica o captadora de recursos
adicionales a los asignados en el presupuesto de la Federación - para
la Ciudad de México - el proyecto "Cero Emisiones" cubre
holgadamente los objetivos para los cuales fue implementado. Las sumas que
recibe todos los días la policìa y la Tesorería del gobierno
capitalino son millonarias, incluso podrían servir de base para una
o dos campañas a la Presidencia de la República. De inicio,
el pasaje del trolebús tuvo un aumento del cien por ciento, medida
poco percibida ante el desorden vial provocado por el paso exclusivo del trolebús
sobre uno de los tres carriles de la avenida División del Norte. Esto
es, entre Miguel Ángel de Quevedo y la Alberca Olímpica, un
tramo que antes no padecía un caos vial como el que hoy se presenta
durante doce de las 24 horas del día, con las respectivas molestias
para comerciantes y vecinos. En dicha zona donde se encuentran instalados
- desde hace décadas - cientos de establecimientos comerciales, a los
cuales prácticamente ha estrangulado econòmicamente el programa
"Cero Emisiones", se esperan quiebras y despidos masivos en los
pròximos dìas. Más aún, también el cierre
de calles y avenidas, sin descartar una o más riñas, colisiones
y hechos violentos, como respuesta a la impotencia provocada por la implantación
de un proyecto mítico y de modo salvaje. Los trolebuseros se sienten
poderosos, amos y señores de la vía pública por el único
hecho de habérseles asignado un carril exclusivo. La decisión
del gobierno de Marcelo Ebrard los volvió prepotentes y cuasi locos.
El esperado fenòmeno de un enano cuando se le otorga el poder.
El asunto de los chóferes de trolebús
no es el único problema existente para fundamentar una crítica
al proyecto marcelista "Cero Emisiones". Es obvia la falta de planeación
y el impacto urbano sobre ciertas zonas. Colonias como: San Diego, San Mateo,
Parque San Andrés, La Conchita, San Lucas, El Carmen y muchas otras
cuyas colindancias están entre Calzada de Tlalpan y División
del Norte, amén el centro de la delegación Coyoacàn,
se han convertido en un peligro latente para los conductores de autos y transeúntes.
Nadie, ningún conductor de automóvil, respeta el sentido de
las calles. Y, obviamente, a los "gruyeros" eso les sirve para hacer
su agosto, en agosto. Por cierto, la cuota para aquel que levantan ya paso
de 600 a 1000 pesos, inconmutables, bajo la amenaza de llevarlo al corralón.
Así, una medida que se planeo con tintes "ecológicos",
adquiere otros aspectos y muestra sus verdaderas aristas: Marcelo Ebrard y
su gobierno en la Ciudad de México, dicen los capitalinos, sólo
quiere dinero, seguir masacrando a los habitantes de la Ciudad de México
y con una sola intención: estar blindado económicamente hacia
las elecciones presidenciales del año 2012. Más aún,
por si hace falta, ya viene por ahí la privatización de los
servicios de agua y drenaje, que al pasar de manos públicas a privadas,
y que curiosamente se resolverán de un día para otro como por
arte de magia, el circuito del dinero hacia las arcas del Distrito Federal,
serà perfecto. Incluso, una vez privatizados los servicios de agua
y drenaje, los noticieros dejarán de hablar de sequías o ya
no pasarán documentales al respecto. Es obvio que las televisoras se
encuentran dentro de la jugada, hay que ahorrar el agua, ya lo dijo Marcelo
y lo ratificò el panista Luege. Escuela hay, oportunidad de superación
también, la guerra es por el control del agua, pero tambièn
por el DF.
"Cero Emisiones" ha desplegado una extensa
campaña publicitaria, incluso dentro de los andenes del Sistema de
Transporte Colectivo, Metro. Sus anuncios y espectaculares se pueden ver hasta
en lugares innecesarios, donde las fotos sólo sirven para justificar
una mentira ecològica puesta en marcha. Muchos de los trolebuses son
chatarra remodelada y el color verde únicamente sirve para engañar
a la gente pues lo único que ha logrado ese programa: es generar problemas
viales y grandes "embotellamientos". De Miguel Ángel de Quevedo
a Río Churubusco el corredor "Cero Emisiones" es un constante
estacionamiento, ya no se digan las terminales localizadas en las centrales
camioneras sur y norte en la ya de por si conflictiva Ciudad de la Esperanza.
La Ciudad de México no ha cambiado ni se ha modernizado
en los últimos 20 años. ¿Será acaso porque ha
sido gobernada en su mayoría por malos priìstas y ex priìstas?
Marcelo Ebrard: el corredor "Cero Emisiones"
requiere de educación vial para trolebuseros que ya han provocado accidentes;
educación y ética en policías y operadores de grúas
y, un enorme sentido por la vida, para no afectar a los pocos generadores
de empleo y servicios en una zona tradicionalmente comercial de la Ciudad
de México. Recuerda Marcelo que primero en tiempo, es primero en derecho
y lo que estás haciendo con el programa: "Cero Emisiones",
es un grosero despojo. La vía pública, es pública y nadie
tiene el derecho de confinar un carril para fines aviesos o de un claro propósito
mítico electoral hacia el 2012. Quizá sea cierto que sobre el
carril del trolebús si se emitan cero emisiones, pero en los carriles
aledaños -con el estacionamiento permanente - se emiten miles o millones
de descargas de monóxido de carbono durante 12 de las 24 horas del
dìa. Ver por favor los videos al respecto.
La soberbia y la prepotencia no son el mejor camino
para hacerse popular y menos pisoteando los derechos humanos y laborales de
la gente. Esto hasta un modesto propietario de miscelánea, la más
alejada al sur de la Ciudad de México, se lo podría explicar
al Jefe de Gobierno de la Ciudad de Mèxico. Vender o ser vendedor es
un arte, pero ese arte o destreza se ha hecho imposible en las actuales condiciones
que vive la Ciudad de México, donde sólo se percibe ha ganado
espacios la tranza, la agresión, el desorden urbano y la contaminación
en todas sus vertientes. El transporte urbano -recuérdese a Ruta 100
- siempre ha sido un excelente negocio. Pero hay que saberlo vender o administrar
polìticamente; hoy no son los tiempos de Manuel Camacho y menos de
Enrique Jackson, con quienes fuiste Secretario General de Gobierno y Secretario
General del PRI en la ahora llamada Ciudad de Mèxico.
El programa "Cero Emisiones", mi querido Marcelo,
se hizo con prisa y con las extremidades inferiores; quizá las de alguno
de tus compadres, responsabilizado de vìa primarias. Ese programa requiere
una pronta evaluación y sobre todo corrección, antes de que
te afecte polìticamente. De Miguel Ángel de Quevedo a la Alberca
Olímpica el programa es innecesario, sólo provocarà ira
y caos vial. Ojala y los comerciantes establecidos sobre ese tramo de División
del Norte, conocieran los nombres de tan brillantes a$e$ore$ en materia de
vialidad y combate a la contaminación. Ya no son las épocas
de cuando tu jefe político despachaba en la Sedue y buscaba bajo una
máscara ecológica, la Presidencia de la República. El
tema de la ecología no es un buen recurso de tipo político en
estos momentos; y el agua o la falta de ella menos, sobre todo si se corta
con el único propósito de aumentar los caudales hacia las arcas
de la Tesorería en la Ciudad de México o bien hacia proyectos
polìticos como el Circuito Bicentenario o algùn otro.
Entiéndase pues, que todo este tipo de acciones escondidas en una aparente
nobleza y recuperación en la calidad del aire, parecen estar ùnicamente
destinadas a la obtención de mayores recursos públicos en tiempos
de crisis.
Los impuestos disfrazados e inventados por el camachismo
- marcelismo vienen de épocas remotas. Ya no se los come tan fàcil
la ciudadanía del DF. Primero fue el No Circula anual, para reactivar
a la industria automotriz en las épocas de Carlos Salinas. Un impuesto
que hoy es semestral; el retiro de la licencia permanente inventado con los
mismos fines econòmicos por el hoy petista Andrés Manuel López
Obrador; la renovación tri anual de la tarjeta de circulación
y el reemplacamiento; el incremento en el pago del predial, el agua y muy
pronto otro tipo de servicios "santanescos" para la ya de por si
castigada población de la Ciudad de la Esperanza. Hasta pareciera que
los ahora perredistas e "izquierdistas" sólo estuvieran pensando
en dinero, traicionando asì su pensamiento ideològico hacia
los que menos tienen. Lo cual tambièn es un mito.
Sea como sea, la Ciudad de México cada día
se vuelve más cara y caótica. Respecto a este tema, el de "Cero
Emisiones", júzguelo por usted mismo: hoy es domingo 30 de Agosto
de 2009, vea los videos que fueron tomados desde las 8 de la mañana,
tiempo de la Ciudad de México. El caos es total.
La soluciòn "Salomònica": Estaciònese 20 minutos, sobre la banqueta. ¿Dònde quedan pues los derechos del peatòn o de quien deberìa caminar sobre las banquetas?, pero eso sì, la propaganda del gobierno capitalino dice: "Espere al trolebùs sobre la acera, evite ser impactado". Sin lugar a dudas, tanto en la Secretarìa de Seguridad Pùblica como en el Servicio de Transportes Elèctricos hay cero emisiones, pero neuronales.
Para implementar medidas como Cero Emisiones, hay que conocer primero la Ciudad de Mèxico y sobre todo sus tradiciones e historia. La arbitraria medida avalada por el Jefe de Gobierno Marcelo Ebrard tendrà sus costos electorales.