Una
de las áreas más cotizadas en la SCT responde a las siglas COFETEL, por donde pasa
todo, no sólo lo relacionado con los “Satélites Morelos”, estaciones de
radio y canales de televisión. También tiene que ver con los aparatos celulares,
instrumentos de radio comunicación y, en general, con el llamado espacio
radio eléctrico que, en estos momentos de crisis e incertidumbre
sería la felicidad para quienes tienen nexos con el narcotráfico o los adictos
a todo tipo de grabación pública o privada, incluidas las pláticas del subcomandante
Marcos o Samuel Ruiz.
Mientras
la opinión pública ponía su atención en Chiapas, Estado de México y más
de un hecho relacionado con supuestas narcoejecuciones, se dio un silencioso
movimiento en la SCT digno de ser comentado por tratarse de un joven originario
del estado de Puebla, a quién por algún motivo, se le quiere relacionar
con ese gran
pistolero y empresario poblano: don Gabriel Alarcón.
Y
es que, algo debió haber heredado del abuelo, para que se le considere en
la SCT como el único poder. Egresado de la Escuela Libre de Derecho, donde
se le recuerda por su mediocridad, pasó directo a cobrar en las arcas del
Banco de México, al lado de Miguel Mancera Aguayo, quien tuvo que prescindir
de sus servicios en poco tiempo. No obstante, el joven Lozano Alarcón ya
había aprendido todo. Su habilidad lo llevó de inmediato a cobrar en el
Grupo Alfa, donde permaneció muy pocos días pues también tronó como ejote luego de
ser víctima de ciertas dudas ideológicas al grado de pronunciarse como un
panista en contra del gobierno federal en un año como 1989, cuando el horno
no estaba para bollos.
Javier
Lozano Alarcón sale del Grupo Alfa, empero, deja viva esa relación que hoy
todavía mantiene a través de los abogados Rafael Ojeda y el misterioso licenciado
Vega, quienes están abocados al igual que su hermano Gerardo con todo lo
que este relacionado con la SCT, en especial concursos y contratos y demás
asesorías relacionadas con la SCT.
El
poder de Javier Lozano en la SCT es absoluto. Cuando fue Oficial Mayor,
manejo al director de asuntos jurídicos a su antojo, tal y como lo ha publicado
el periodista Luis Soto en su Agenda Confidencial. En efecto, en dicha área,
Lozano Alarcón colocó a un incondicional, Diego Tinoco ex compañero de banca
en la Libre de Derecho. A su coordinadora de asesores María de la Luz Ruiz
Mariscal, la proyectó para que lo sustituyera en la Oficialía Mayor de la
SCT. Aunque, es cierto, por ciertas dudas, le tiene metido a Jesús Naime,
un sujeto de negros antecedentes en la SCT, de cuando pasó por la Dirección
de Recursos Materiales, hechos que fueron tapados por el Oficial Mayor pasando
a Naime a la dirección de Recursos Humanos en la misma SCT.
Empero,
estos hechos son menores si se le compara con sus desmedidas ambiciones.
A su corta edad, recomendó a su tío Gonzalo Alarcón, para que se hiciera
cargo de Cepomex y, para tenerlo controlado, le clavó a Nidia Levy como secretaria
particular y como director de Recursos Humanos al señor Armando Lepe. O
sea, quitó a Naime y puso a su tío en Cepomex, donde existe más de un problema
con los Money
Orders que la contraloría debería investigar.
El
poder de Lozano Alarcón sobrepasa todo. Llega a la Coordinación de Puertos,
donde a la salida del mexiquense Alfredo Baranda, colocó al ex diputado
lopezportillista Pedro Pablo Cepeda, de nacionalidad chiapaneca. Y al día de
hoy existen dudas relacionadas con las Administradoras Portuarias Integrales
–APIS- Todo indica que se vendieron al mejor postor y no en muy
claras condiciones.
Desde
que Javier Lozano Alarcón llega a la subsecretaria, se dedica a intrigar
a Jorge Espinosa de los Reyes, quien fue dejado en la SCT por Guillermo
Ortiz. Espinosa no resiste la persecución y finalmente se va. No era nada
personal, simplemente estorbaba en los planes de expansión de Lozano en
la SCT. Pero, todavía hay más. A Carlos Casasús en la COFETEL, donde existen dos vicepresidencias,
metió a Raúl Lara (a) el Negro,
quien hasta la fecha cobra como vicepresidente jurídico de la COFETEL
y con quien Lozano Alarcón le puso el
cuatro que provocó la salida de Casasús de la SCT.
Los
planes inmediatos de Javier Lozano son grandes: desaparecer la subsecretaria de Comunicaciones y Desarrollo
Tecnológico, para quedarse como el único poder en la SCT. Es decir, invertir
las cosas de cuando Casasús subió a la subsecretaria y él bajo a COFETEL,
una subsecretaria que hoy le estorba como antes le estorbo Casasús.
Ante
todo esto, ¿donde está Ruiz Sacristán? Esa parece ser otra historia ya que,
los que ven dicen que Maribel Rodríguez primero informa a Lozano Alarcón
sobre la agenda del secretario y el contenido de la correspondencia, incluso
la particular y luego se la pasa a Ruiz Sacristán. Por lo mismo hoy se dice
¿Quién manda en la SCT? Esa pregunta, ni se pregunta. Ya nada más falta que don Javier
le quite al salinista Carlos Mier y Terán Ordiales la dirección de Telecom,
única área que le falta controlar a Lozano Alarcón, pues aunque no se crea
también controla Ferronales, donde colocó al secretario de actas Ramiro
Sosa, a quien viene apoyando hasta con teléfonos celulares desde su paso
por la Oficialía Mayor en la SCT.
Será
Javier Lozano Alarcón ¿otra especie de Córdoba Montoya? O sólo es el recuerdo
de lo que fue el pistolero y empresario poblano don Gabriel Alarcón.