De unos días a la fecha, para ser exactos antes del 15 de septiembre de 2003, por una estación de radio mexicana, seguramente involucrada con el gobierno de Vicente Fox, se comenzaron a transmitir una serie de mensajes propagandísticos de corte nacional socialista o tipo nazi. En ellos se hacía ver o nos trataban de convencer, era Vicente Fox el nuevo padre de la democracia en México. Algo así como antes y después del 2 de julio. Borrachera electoral en la cual siguen fijando Fox y sus amigos los avatares y acciones del ya próximo 2006.
Hace algunos años pedía en este espacio de reflexión política una definición abierta a los medios de comunicación y, sobre todo a los periodistas, sobre alguna inclinación o preferencia política. Todos ellos callaron, hicieron mutis, como siempre lo han hecho quienes viven prestos a servirse de las dádivas del “poder”.
Hoy todos los medios en México dicen o pretenden ser foxistas, incluso, ya se preveía, muchos llegarían a usar botas y cinturones de pita, para seguir alabando al “hombre” que muy pronto detentó el “poder” que le otorgó el 25 % de los mexicanos inscritos en el padrón electoral el pasado 2 de julio del año 2000.
Es obvio que este sitio de Internet nunca será partidario de la farsa democrática que hoy se vive en México. Y no por el hecho de que no sean validas las elecciones avaladas por el mismo Presidente Ernesto Zedillo o los organismos electorales competentes. Qué quede claro, los resultados oficiales computados no llegaran a despejar nuestras dudas en materia política y menos a decirnos con claridad quién realmente ganó. Obvio es que no estamos hablando de Vicente Fox, sino de quien en realidad adquirieron la franquicia llamada Estados Unidos Mexicanos, S.A.
No obstante las preferencias que otorgan la victoria al señor Vicente Fox para el cargo de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, se percibe una tendencia contraria que nulifica la borrachera electoral del 2 de julio. ¿Cómo es que comparte el poder con el corrupto PRI y tiene como pilar al nefasto Alfonso Durazo? ¿Cómo auto darse un golpe de Estado a contrario sensu de Fuji Mori y no haber disuelto el Congreso? ¿O será que todo esto sólo fue maquillaje para que siga gobernando el viejo PRI, pero maquillado? Y es que, a la ratificación de la abultada nómina del zedillato – desde subsecretarios para abajo – el padrón electoral de 58 millones de votos, tan sólo otorga al PAN 15 millones de ellos, lo que representa un 25 %, y sí acaso un 27 % de la votación real. Esto es con todo y el aval que vino a darle a nuestras elecciones el ex presidente norteamericano James Cárter. Y es que, aún con eso, el candidato Vicente Fox no pudo superar los 17 millones que Carlos Salinas de Gortari metió en las urnas para hacer de Ernesto Zedillo Presidente de los mexicanos en el 94. Esto es, luego de la ejecución de Colosio y del video dedazo.
Observemos bien los números, más allá de calenturas y señales obscenas de Humberto Roque, entre todos los partidos si acaso llegaron a rebasar la cifra de 30 millones de votos. Algo exacto, casi igual que en 1994, cuando el PRI ganó con 17 millones de sufragios. Sólo que ahora el software del IFE trabajo en forma inversa, otorgándole, desde la UNAM, al PAN, 7.5 millones de votos extras.Y es que, ese partido duplicó sus cifras electorales del 97. Extraño, sí, muy extraño que Acción Nacional, un partido al que se le venció con facilidad en el Estado de México hace pocos meses, haya repuntado e incrementado su votación del 97 en un 100 % de votos. Ojo, sin haber nuevos votos en un padrón cercano a los 60 millones de sujetos.
Qué Vicente Fox ganó, no hay duda; pero a cambio de que, cómo diría Eduardo Valle desde los Estados Unidos de Norteamérica en su columna dominical de “El Universal” el pasado 2 de julio de 2000, fue "la última carcajada" para dejar claro quien maneja la democracia mexicana. Y es que, el “Búho” Eduardo Valle, como se le conoce fuera de los ámbitos de la CIA y de las oficinas del Senador mexicano Emilio Gamboa, hay que decirlo, es uno de los tantos mexicanos al servicio de intereses extranjeros, luego de su paso por las nóminas legislativas y de la PGR. O sea, cambio su casa del Infonavit cercana a Mausoleos del Ángel en el sur de la ciudad de México, por los grandes rascacielos de la quinta avenida en los Estados Unidos. Es decir, una especie de mercenario de la pluma o la tribuna – recuérdese que también fue diputado federal – igual o similar a los Castañeda y Zinzer, todos ellos en una misma persona.
Empero, al margen de tan magros resultados electorales y del ahora llamado a darle gracias a Fox por la democracia, la pregunta es ¿qué sigue después del 2 de julio en México? Dado que nuestro país se asemeja ahora a muchos volcanes activos que en cualquier momento pudiera reventar.
Desde hace décadas el proyecto era separar al norte del sur de México y hacer dos países mediante un canal transitsmico que uniera el Golfo de México con el Océano Pacífico. Un proyecto del que hoy, de nueva cuenta, se vuelve a hablar en los Estados Unidos de Norteamérica, trás el fracaso del Plan Puebla Panamá. ¿O no fue Carter el mismo personaje que se equivocó en Panamá en aquellos tratados Torrijos – Cárter?. Tratados que dieron termino al dominio perpetuo que tenían los Estados Unidos de Norteamérica sobre esa zona y que hoy pretenden recuperar, pero en territorio de México.
Qué curioso que ese mismo personaje, de sonrisa amable, “amigo de México”, escondido en una fundación con fines electorales y comprometido con la democracia, nos venga a decir a los mexicanos que somos un país ejemplar. Y que casualidad que Vicente Fox lo repita en la segunda mitad de su gobierno.
No cabe duda, a los gringos les funcionó la macro estrategia para motivar en México él desde hoy conocido como VOTO DEL HAMBRE, estrategia en la cual debe quedar incluida la acción del PRESIDENTE TRAIDOR AL PRI: Ernesto Zedillo, el mismo que quería desde hace meses que los mexicanos estudiaran sólo para cambiar focos en los hoteles de lujo.
O sea, si hay quien ganó en el 2000, fueron ellos, los amos y dueños del proyecto neoliberal en México, muchos de ellos dedicados a las telecomunicaciones, la radio, la televisión, el manejo de los radares, celulares, comunicación inalámbrica y, desde luego, al narcotráfico.
Bueno, por lo menos ahora ya sabemos los mexicanos a quien le estorbaba Luis Donaldo Colosio; y también - vaya éste mensaje directo para los que nos leen en los Estados Unidos de Norteamérica - el porque había prisa para desaparecer a Mario Ruiz Massieu del mapa.
Pero así es la democracia en América,
o sea en los EEUU, donde sólo cambia la corteza de la burocracia dejando la
gran masa putrefacta intacta.