Las consultas de López Obrador
Por Felipe Moreno
El domingo 22 de septiembre del año 2002 se llevó a cabo en la Ciudad de México una consulta más, ésta para saber si los habitantes de la capital del país estaban o no de acuerdo con la construcción del segundo piso al periférico. Obra monumental que si bien es necesaria no debía pasar por este tipo de entuertos. Y menos sabiéndose sus manifiestos tintes y usos políticos que se manejarán una vez concluida la obra. O acaso nadie ha pensado en que dicho segundo piso llevará el nombre de: Lázaro Cárdenas. Por si es Andrés o es Lázaro en el 2006.
Al margen de los magros resultados obtenidos, la encuesta que costo $50 millones de pesos, es como lo ha dicho el jefe del gobierno capitalino y sus huestes: " todo un éxito ". Esto es no por el hecho de que haya ganado el SIi, sino por el hecho de que dicha consulta se sumó "exitosamente" a las muchas que le han antecedido y que tienen una sola finalidad: hacer de Aandrés Manuel López Obrador, jefe del gobierno en la Ciudad de México, un potencial aspirante a la candidatura presidencial del partido de la Revolución Democrática para el año 2006. recuérdese que en política no existe la fe, sin la bondad de sus obras.
Hace tiempo que Andrés Manuel López Obrador emprendió su precampaña en pos de la presidencia de los Estados Unidos Mexicanos. Y, al igual que muchos otros políticos (como Vicente Fox, por ejemplo) ha encontrado el mecanismo para hacer uso de los recursos públicos sin que ese tipo de desviaciones presupuestales constituyan un abierto delito. Por eso lo del mentado "plebiscito".
Realizar encuestas para someter a consideración las decisiones que son sólo facultad del jefe de gobierno, más que un método democrático es una burla para todos aquellos que saben y se dan cuenta que son sólo derroche monetario, a todas luces innecesario y más para tomar decisiones que ya fueron avaladas por un proceso democrático.
Y, no había terminado
de realizarse esa consulta del domingo 22 de septiembre del año 2002, cuando
desde la misma tribuna de la Cámara capitalina el mismo jefe de gobierno del
Distrito Federal anunciaba la siguiente consulta ciudadana que se llevará
a cabo el 8 de diciembre del mismo año. Aunque la consulta ya esta a finales
de año, contará para ejercer más presupuesto del gobierno del Distrito Federal
a favor de la persona del tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, a pesar
de que, en origen, será para medir la aceptación o rechazo a la presencia
del tabasqueño en el gobierno de la ciudad de México. Desde ahora se sabe
que no esta en riesgo su estadía en el gobierno capitalino. Todo eso es demagogia
y manipulación barata, pues esto es lo que se desprende de los últimos resultados
en materia de plebiscito, donde quizá hubieran ganado las mentadas de madre
por aquello de la "ley seca" que se impuso como Ukase desde las
instalaciones del DDF. Y es que, esos reclamos no fueron nunca minoría.
Luego entonces, hay que repetirlo, la consulta realizada por el gobierno capitalino el 22 de septiembre para medir su capacidad de convocatoria sí ha sido un éxito, ya que esta medida no pretendía ratificar las decisiones previamente aprobadas; su finalidad era clara y transparente tenía que ver directamente con los procesos electorales del próximo año 2003 y luego hacia el año 2006, donde la participación de Andrés Manuel López Obrador será más que fundamental ya sea para sus propios fines o para la campaña política de Lázaro Cárdenas, que es hacia donde se estan inclinando las preferencias del PRD, donde Rosario Robles abiertamente esta a favor del hijo de Cuauhtémoc Cárdenas. Y es que, a diferencia de lo que muchos se imaginan o piensan, no existen diferencias entre michoacano y tabasqueño; el obstáculo que una vez hubo entre ambos desapareció, se extinguió entre droga, alcohol y todo lo que puede enloquecer a un "hombre" megalómano y narciso que quiso manipular para sus fines a Cuauhtémoc Cárdenas.
En las consultas ciudadanas del jefe de gobierno capitalino hay más usos electorales que promociones en favor de la democracia. Por eso las hace, por eso las realiza. Andrés López Obrador sabe que ese tipo de mediciones difícilmente podrían afectarlo en la toma de decisiones, pues las puede manejar a su pleno antojo. Más peligroso es que tome hormonales decisiones como la "ley seca" o la remodelación del Centro Histórico sin avisos previos, pues esto si podría contar el 8 de diciembre, día de su “ratificación” y de otro "plebiscito" o consulta donde se verá cuántos capitalinos estan aun de acuerdo con sus arbitrarias decisiones sin "plebiscito". Y es que eso de imponer la “ley seca” a menos de 24 horas del citado “plebiscito” del 22 de septiembre, sí que fue una clara mentada de madre. Sólo una aclaración al respecto dado que un plebiscito o consulta de ese tipo no podría incluir marque si o marque no, se tendría que medir en su género y especie, o sea en abiertas y claras mentadas de madre o, dicho en otros términos más elegantes, miles y miles de votos en su contra.