Marta de Fox y Elba Esther Gordillo vs Francisco Barrio y los empresarios
El año de 1986 es clave para entender ciertos movimientos en la actual política de México. Desde las acciones más descabelladas o bizarras, hasta las chuscas o verdaderamente absurdas. En estos días hemos visto como dos personajes, totalmente opuestos ideológicamente y genéticamente también, se publicitan y cacarean una alianza que pareciera ser un festín dentro de un panal de avispas.
Ignorancia y perversidad, estupidez a flor de piel, guerra de astucias femeninas y afiladas garras políticas, de donde al final de la jornada saltará una sola triunfadora. La más...astuta.
Enemigos ayer, hoy “amigos” inseparables, conmovedora unión que hace brotar lagrimas a todos aquellos que han sido salpicados por la dádiva presidencial.
Sería interesante saber al respecto de dicha unión o maridaje entre Marta y Elba la opinión y sentimiento de Manuel J. Clouthier o de Prieto Luján. Más aún, la del mismo Francisco Barrio, quien en 1986 sintió sobre su yugular las fauces, las filosas dentaduras de quien todo mundo conoce y reconoce como “la tigresa sindical”. Una mujer que hoy se muestra como es, sin principios ni ética política. Es grotesco ver como se arrastra sobre las alfombras rojas de la residencia oficial de “Los Pinos” o las del mismo Palacio Nacional, por donde una vez se le vio reptar durante los sexenios de Carlos Salinas de Gortari y Miguel de la Madrid. Y es que, pareciera que lo único que cuenta, para ella obvio es, su permanencia en las nóminas de la política de México, cueste lo que cueste, sea como sea, pase lo que pase.
Amiga de Fox, íntima de Marta, la chiapaneca que hace lustros fue una modesta maestra de primaria, hoy como muchos más de su clase se arremolina en su silla, se mira al espejo, checa que no se le haya corrido la cirugía o el maquillaje, ve de reojo, se ajusta los amuletos y las joyas que porta para decirse a si misma, soy la más bella y poderosa de México. Ya una vez quiso ser secretaria de Educación Pública, presidenta del PRI, líder del Senado, gobernadora de Chiapas, dirigente de la FSTE (Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado) líder del Congreso del Trabajo, etc.
Heredera del cacicazgo más negro en la historia del magisterio nacional, por donde han pasado grandes bandoleros, asesinos y gatilleros, Elba Esther Gordillo Morales ha sabido pulir ese negro mármol de su templo magisterial, quizá mejor que el mismo Carlos Jonguitud Barrios después de su dimisión al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y a su posición vitalicia en Vanguardia Revolucionaria del Magisterio aquel mes de enero de 1989, ante la mirada impasible del secretario de Educación Pública, el poblano Manuel Bartlett.
Empero, dejemos el chisme, el cuento corto o el drama largo y analicemos qué es lo que pasa en nuestro México ante los ojos ciegos y oídos tapados de nuestros nuevos gobernantes. ¿Qué los ha llevado a pactar en público con el máximo representante del demonio en México? ¿Acaso es real que Marta de Fox si quiere pasar de primera madrastra a la primera presidenta de México?
Han pasado 17 años de aquellos sucesos en Chihuahua, donde Elba Esther Gordillo fue la delegada general del CEN del PRI y primer victimaria del panista Francisco Barrio, a quien se le arrebatara la gubernatura con todo el odio y el apoyo del PRI-Gobierno y donde Elba Esther Gordillo fue pieza clave.
El asunto aún no se enfría, sigue caliente en las sienes del contralor Francisco Barrio, sobre todo cuando el hoy Secretario de la Contraloría con Vicente Fox visita los panteones de Chihuahua, donde yacen los restos mortales de una de sus hija. Aquella joven víctima que le costaría años de sufrimiento. Un precio alto por llegar y ocupar esa gubernatura.
El verano de 1986 y años subsecuentes en el Estado de Chihuahua se caracterizaron por su alta temperatura política. Fueron aquellos días las horas más candentes en el régimen de Miguel de la Madrid. La disputa por el poder al interior del equipo del presidente estaba centrada en dos personajes: Manuel Bartlett Díaz y Adolfo Lugo Verduzco, el primero amigo político de MMH desde las aulas universitarias y quien ocupara entonces la Secretaría de Gobernación, mientras que el segundo sólo lo fue en lo social y a quien encomendó la dirección del Partido Revolucionario Institucional.
Para esos días de 1986, la pugna entre el CEN del PRI y la Secretaría de Gobernación ya era muy vista y comentada en los círculos políticos. Sobre todo, por la adelantada carrera que Adolfo Lugo Verduzco llevaba en los medios de comunicación hacia la candidatura a la presidencia de la República, inercia alimentada por las ambiciones políticas de aquellos sabuesos que lo acompañaban y que hoy, como ayer, hoy atizan la hoguera de las esperanzas de otro hombre engreído e ingenuo en política. Léase Tomás Yarrington Ruvalcaba, actual gobernador del estado de Tamaulipas y miembro aleatorio de la CONAGO. Como si ser presidente de México fuera comerse un plato de machaca o enchiladas.
La poca visión del presidente Miguel de la Madrid agudizó aquellas ambiciones, el hidalguense Lugo Verduzco ya se sentía presidente. Sus colaboradores así lo manifestaban, tanto en público como en privado. El primer mandatario del país no veía esa lucha subterránea entre sus colaboradores o, no la quería ver, dejando que se emocionasen los personajes ya mencionados, al cabo él sabía quien era el verdadero elegido.
Así, en medio de este clima de por sí caliente, la temperatura política aumentó en el Estado de Chihuahua. Se puso un plan en marcha para agitar, desde la Secretaría de Gobernación, la Universidad Autónoma del Estado de Chihuahua, y así hacer tambalear -hasta caer- al gobernador Oscar Ornelas Kukle, quien finalmente tuvo que dimitir a la gubernatura.
En aquel candente verano de 1986, y luego de su paso por la alcaldía de Ciudad Juárez, el neopanista Francisco Barrio ya era toda una figura política; todo un personaje, a pesar de que recién militaba en las filas del partido Acción Nacional.
Francisco Barrio Terrazas, desde entonces comenzó a desarrollar una intensa y fructífera carrera política. Se convirtió, en meses, en una esperanza para el pueblo de Chihuahua y en una amenaza para el partido Revolucionario Institucional, que no había visto perder una sola posición política en el Estado de Chihuahua y sus alrededores en muchos años. Obvio, el control político en aquel estado dependía en mucho del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que antes como ahora sigue controlado por las huestes del potosino Carlos Jonguitud Barrios, o su heredera la chiapaneca Elba Esther Gordillo Morales. La humilde maestra de primaria, que con un sueldo miserable, hoy se puede dar lujos sólo superables o comparables por otro profesor de ilustre memoria en la política de México: Carlos Hank González. Ambos “educadores” brincaron con el PRI de la miseria a la opulencia, en esos 71 años que hoy constantemente esboza Vicente Fox. El auto llamado “Presidente en campaña”
La presencia de Francisco Barrio Terrazas llegó a preocupar tanto a la administración del presidente Miguel de la Madrid, como para obligarlo a ordenar bajar esa temperatura que hacia sombras a su gobierno en el Estado de Chihuahua. Para ello se utilizaron en el Estado de Chihuahua todos los métodos posibles, incluso se trató de desprestigiar a Francisco Barrio mediante la filmación de documentales elaborados por la empresa Televisa en aquel verano ardiente de 1986, donde se resaltaban los rasgos fascistas y el carácter neurótico y explosivo del candidato blanquiazul. En ese mismo tenor se hablaba del partido Acción Nacional que, en esas épocas, tenía al frente del mismo en el Estado a un dirigente sumamente vitriólico, agresivo, inteligente y directo, el desaparecido Prieto Lujan. Y, ya no hablemos más de los llamados “cholos” y los “comas”, (Comandos de Alta Seguridad) que Francisco Barrio armó, para combatir la delincuencia en la violenta Ciudad Juárez. Menos aún de los pininos del hoy senador Javier Corral, quien siendo menor de edad ya se desempeñaba como secretario de Francisco Barrio en el municipio de Ciudad Juárez.
Francisco Barrio Terrazas nace en la capital de Chihuahua el 25 de noviembre de 1950. Se trata de un Contador Público egresado de la Universidad Autónoma de Chihuahua que posteriormente estudió una Maestría en Administración de Empresas en la misma institución educativa, y que realizó otros cursos sobre administración general y filosofía empresarial. Es decir, Barrio encajaba a la perfección en el modelo que el PAN usaría años más tarde, hasta establecer un mismo patrón o norma empresarial entre sus destacados militantes.
Pero y ahora ¿qué significa la presencia de Marta, apoyada por Elba Esther Gordillo? Hoy habrá tela que cortar pues muchos como Barrio están colocados en niveles de dirección o en secretarías del poder ejecutivo federal a nivel nacional y eso puede provocar tolvaneras.
La evolución política de Francisco Barrio en tan pocos días – hablamos del 86 - debe entenderse dada su experiencia docente, ya que Francisco Barrio fue, antes que todo, profesor en el Instituto Tecnológico Regional de Chihuahua y también en la Facultad de Contaduría y Administración de la misma Universidad Autónoma de Chihuahua.
Francisco Barrio Terrazas, decían los que lo conocían, que era un tipo normal, opaco, común y corriente, sin ambiciones políticas. No obstante, algo debió pasarle en aquellos meses del 86 pues de pronto se incorporó a la actividad política hacia 1982, convencido por Luis H. Álvarez. Para cuando fue candidato a la gubernatura de su Estado en 1986, Barrio tenía una experiencia mínima en materia política, por lo mismo fue presa fácil para la enviada del CEN del PRI por ordenes de Carlos Salinas, la chiapaneca Elba Esther Gordillo y su séquito, en total 15 delegados especiales entre los cuales también estaba el que fuera dirigente de la CNC en los tiempos de MMH y de Carlos Salinas, el hidrocálido y profesor Héctor Hugo Olivares Ventura. El haber ocupado la Presidencia Municipal de Ciudad Juárez, de octubre de 1983 a septiembre de 1986 no le fue suficiente a Francisco Barrio para acabar al PRI en el Estado de Chihuahua. Tendrían que ocurrir sucesos claves, como la muerte de Clouthier para que Chihuahua reaccionara y lo llevara a la gubernatura.
El perfil de Francisco Barrio Terrazas, como decíamos anteriormente, encaja en ese gran grupo por donde han pasado y tal vez seguirán pasando, los principales cuadros del partido Acción Nacional a la presidencia de México. El del empresario metido a político en esta nueva era del neopanismo.
Francisco Barrio fue contador de la Canacintra en su delegación de Chihuahua, de octubre de 1969 a diciembre de 1971. Programador y analista de sistemas en la Tesorería General del Estado de Chihuahua en 1972. Contador de empresas filiales en Empacadora Regional, S.A. en 1972 administrador regional del INFONAVIT en Chihuahua, de 1970 a 1976. Contador general del INFONAVIT en México D.F., de junio de 1976 a julio de 1977. Director de sistemas, presidencia municipal de Ciudad Juárez, de noviembre de 1976 a octubre de 1978. Gerente General de mercados Amigo, S.A, filial del Grupo Bermúdez, de 1978 a 1981. Director de consultores de Planeación del Norte, filial del grupo Bermúdez, de 1981 a 1983. Presidente del centro empresarial de Ciudad Juárez, de 1981 a 1983. Y finalmente gobernador de su estado de 1992 a 1998, por el PAN, obviamente.
Dados estos antecedentes laborales y su experiencia como gobernador del Estado de Chihuahua, a Francisco Barrio se le ubica como uno de los más importantes cuadros con que cuenta el partido Acción Nacional en estos momentos y quien pudiera ser la pieza más fuerte hacia el año 2006. A pesar de que hoy todo indica la alianza Marta de Fox – Elba Esther Gordillo, será un gran obstáculo, para él y los empresarios que hoy domeñan México desde Nuevo León o Guanajuato. Más aún por lo desconocido que es el temperamento y carácter del presidente Vicente Fox, sobre todo en cuanto al perfil que habrán de tener sus candidatos y pre candidatos.
En este caso, después de lo de Marta, no queremos especular o suponer donde quedará finalmente Francisco Barrio. Sólo una cosa es verdad, su inclusión en el gabinete todavía puede dar un vuelco, a medida que se acerquen los tiempos electorales del año 2006. Más aún, desde que el chihuahuense se negó a interferir el paso de Fox hacia la candidatura del PAN a la presidencia de México en el 2000 se le considera como uno de sus más viables sucesores. Eso dicen y comentan “lo bárbaros del Norte”.
Francisco Barrio fue la primer figura empresarial que abrió la puerta a los “bárbaros del Norte”. Quizá este sea un muy buen dato para los que hoy ya dan por hecho que Marta, con el apoyo de Elba y de Vicente Fox, será la candidata presidencial del grupo San Ángel, toda vez que Jorge Castañeda dejó la precandidatura vacante.
No cabe duda, la carrera hacia el 2006 se pone candente, como en aquellos años de 1986, del verano ardiente de Televisa. Sólo que esta vez Barrio tiene la sartén por el mango y seguramente un as bajo la manga. Más efectivo que el PEMEX-gate, porque en materia de apoyos económicos y votos hacia los candidatos del PRI-Gobierno, el SNTE que controla la profesora Elba Esther Gordillo Morales tiene una cola enorme para pisarle. Aunque de Barrio se diga, tiene un punto muy débil, su carácter esquizoide.
Será Marta, será Elba, o los “bárbaros del Norte”.