Un nuevo fantasma sobrevuela los cielos hondureños

(Viernes 2 de Marzo de 2007)

Por Felipe Moreno

A partir de hoy, 2 de marzo de 2007, quedará registrado en las páginas que narran la historia de la República de Honduras, un evento que pudiera servir, a futuro, para la edición de un guión telenovelesco, donde impunidad y corrupción política corren tomadas de la mano.
Para el gobierno de Honduras, al menos así piensan ellos, la historia del llamado "avión misterioso", habrá concluido. No obstante, el rumor y la duda seguirán siendo los principales escritores de una historia que aún no termina. La vida útil del avión GRUMMAN G-II 59, se encuentra en su bitácora y no en su matrícula, que dicho sea de paso, no es tan sencilla de cambiar pues está de por medio la eliminación del símbolo máximo para los mexicanos: su lábaro patrio.
Al otorgarle al GRUMMAN GII 59 una nueva matrícula -de carácter provisional- el Estado de Honduras violó toda la legislación internacional. Un evento que será, o ya es, uno de los puntos centrales sobre los cuales se fundamenta la validez y defensa de un pagaré internacional firmado a favor del señor Omar Martínez, independientemente de quien sea el poseedor de la prenda mercantil. Un caso que habrá de resolver, en definitiva, la Corte Internacional. Así sea, como se ha dicho, que el GRUMMAN GII 59 "ya se encuentra protegido por las leyes aeronáuticas de los Estados Unidos de Norteamérica".
La ignorancia y el desconocimiento de las leyes internacionales no exime a nadie de responsabilidad; sean estados o particulares. El gobierno de Honduras perdió la oportunidad de investigar y demostrar sus dichos. Más aún, los motivos por los cuales decidió hacerse de un avión, ignorando que era materia fundamental en un juicio mercantil radicado en la ciudad y tribunales de México. Para su "incautación" y posterior remate, jamás se demostraron ilícitos. Simplemente se declaró en "abandono", por así convenir a indeterminados intereses. En Honduras se hizo nugatorio todo derecho, incluido el de prestigiados abogados y notarios locales. El negocio de la subasta se debía hacer, era como una orden superior. Y, así se hizo, el avión GRUMMAN G II 59 está a punto de salir de territorio hondureño, dejando otra estela de misterio.
Honduras, ya se vio, es una nación a donde puede llegar una aeronave y una tripulación fantasma sin que ocurra nada. Su calificación en materia de seguridad nacional no pasa del cero. Es nula. En dicha aeronave pudo llegar -como se dijo alguna vez- cualquier persona ese 24 de febrero de 2006, incluido un grupo terrorista como el que participó en el macabro festín del ya famoso 11 de septiembre en los Estados Unidos de Norteamérica.
Detrás del GRUMMAN G II 59 sin duda existe algo más. Tan perfecto, tan elaborado, que ninguna corporación policíaca pudo descubrir. Primero, por su imposibilidad para actuar de manera directa y segundo, por falta de capacidad y conocimiento en la investigación sobre grandes fraudes mercantiles. Esta vez el crimen organizado a nivel internacional ganó, haciendo uso del territorio de Honduras y teniendo como aval al gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica. El papel de CSW Marketing es tan sólo un aleatorio en una operación comercial donde salió "ganando" la empresa Cashman, quien tendrá presente -en todo momento- el fantasma de la incautación sobre una aeronave a la cual se dotó de documentación precipitadamente. La papa caliente ya no podía sostenerla en sus manos el gobierno de Manuel Zelaya. Había que refugiarse, urgentemente, en las leyes del país cuya bandera está llena de barras y estrellas.
La estela que dejará el GRUMMAN G II 59, será un arco iris permanente. Al aeropuerto de Tocontín se le conocerá desde ahora, como el de los vuelos sospechosos y misteriosos. El fantasma del GRUMMAN G II 59 se encuentra ahí, es como un huésped que pudiera reaparecer en cualquier instante.
Sólo, como referencia para próximos artículos y nuestra posible telenovela, daremos una relación de preguntas, todas ellas interesantes y que debieron ser respondidas, una a una, por las autoridades mexicanas y hondureñas. Al margen de la publicación que se hará de la bitácora que se tiene sobre dicha aeronave cuando tenía la matrícula XB JPL de bandera mexicana durante 2005 y 2006, la relación de dudas es la siguiente:
¿Quién es, o era, MARIO ALBERTO ANDRADE MORA?
¿Quién presta 950,000.00 dólares a la palabra o sobre una prenda mercantil mueble?
¿Por qué decide MARIO ALBERTO ANDRADE MORA llevarlo a Honduras?
¿Por qué se dudo de la fe notarial del Licenciado German Leitzelar?
¿Por qué se argumentó documentación falsa o fuera de tiempo?
¿Por qué no se publicó en la Gaceta Oficial el asunto?
¿Por qué no se abrió un expediente judicial?
¿Por qué no se persiguió ningún delito?
¿Por qué afirmó Manuel Zelaya que dicho avión era producto del narcotráfico?
¿Por qué afirmó Manuel Zelaya que dicha aeronave salía y entraba de Honduras a cada rato?
¿Por qué se dio un silencio en México sobre este asunto?
¿Dónde está MARIO ALBERTO ANDRADE MORA?
¿Qué misterio oculta el GRUMMAN G II 59?
¿De quién es la empresa "AERO FOX"?
¿Les dio frío a los medios mexicanos tocar esa marca?
¿Si hubo participación del crimen organizado, por qué no hubo detenidos?
¿Será que esta vez la gran mafia de cuello blanco cometió un "crimen perfecto"?
Busquemos al eslabón perdido, MARIO ALBERTO ANDRADE MORA, es el único que puede quitarle todos los velos a nuestra historia.